Personas mayores en la mira: el peligro de las estafas digitales

A medida que crece su presencia en internet, los adultos mayores enfrentan fraudes cada vez más sofisticados. Descubra cómo protegerse.

En todo el mundo, entre las personas mayores presentes en el entorno digital, el 95% tiene un smartphone propio y pasa, en promedio, 4 horas al día conectado. Buscar información, seguir las noticias y mantenerse en contacto con la familia son las principales razones para el uso de internet en este grupo, según datos del Digital Report 2026. Por otro lado, los delincuentes desarrollan estafas cada vez más sofisticadas, muchas veces aprovechando precisamente estas interacciones cotidianas.

Cada hora, cerca de 8 mil brasileños son víctimas de algún tipo de fraude digital, según el Fórum Brasileño de Seguridad Pública. Las personas mayores están entre los grupos afectados, representando el 16% de las víctimas. Además de tener menor familiaridad con internet, el delegado Ícaro Schneider, de la Delegación de Atención a la Persona Mayor en Pernambuco, destaca otro factor que convierte a este público en un objetivo preferido para los delincuentes: los ingresos. “Son personas que tienen ingresos, aunque sean bajos. Puede tratarse de un beneficio social, una jubilación o una pensión… Terminan siendo un blanco fácil para los estafadores”.

El comunicador Fernando Jobs produce contenido sobre tecnología desde hace más de 10 años y cuenta que recibe con frecuencia relatos de estafas contra personas mayores. “Incluso tuve un familiar cercano que cayó en una estafa, lo que me dio una visión aún más personal del dolor y la frustración que esto genera”, comparte. Tanto en redes sociales como en el programa de radio que presenta, la seguridad digital se ha convertido en un tema recurrente. Explica que esto ocurre porque el escenario es extremadamente dinámico: así como la tecnología avanza para facilitar la vida, los delincuentes también perfeccionan sus técnicas a la misma velocidad. “No es un problema que se resuelve una sola vez; es algo constante. Por eso es fundamental mantenerse siempre alerta para no ser la próxima víctima”, enfatiza.

Vea cómo funcionan algunas de las estafas más comunes actualmente:

Estafa de la “falsa central telefónica”: el estafador llama simulando ser un operador de su banco e informa sobre un movimiento sospechoso en la cuenta. Luego convence a la víctima a realizar un “procedimiento de seguridad”, que en realidad es una transferencia o un pago inmediato a una cuenta fraudulenta.

Estafa del “WhatsApp del familiar”: el delincuente utiliza la foto de un familiar en un número nuevo, afirma que cambió de teléfono e inventa una emergencia financiera (como una cuenta hospitalaria o un problema con el automóvil) para solicitar una transferencia urgente.

Estafa del “boleto falso”: comprobantes de pago enviados por correo electrónico o WhatsApp que imitan a empresas reales. Cuando la víctima paga, el dinero va directamente al estafador.

“Secuestro del celular”: bajo el pretexto de resolver un problema de seguridad o instalar un antivirus, el delincuente induce a la víctima a instalar una aplicación de acceso remoto. De esta forma, pasa a controlar el dispositivo, realizar transacciones financieras e incluso solicitar préstamos a nombre de la víctima.

Jobs llama la atención sobre un elemento en común entre la mayoría de las estafas: la explotación de disparadores emocionales, como el miedo, la urgencia y la preocupación por familiares. “Los relatos suelen seguir el mismo guion: alguien aborda a la víctima con un tono autoritario o desesperado, impone prisa y no le da tiempo para verificar la información”. Este tipo de modalidad tiene nombre: estafa de ingeniería social. “En lugar de vulnerar la seguridad técnica del dispositivo, el delincuente primero lo manipula psicológicamente para que usted mismo entregue la contraseña o realice la transferencia”, añade.

El especialista en seguridad digital Daioan Rocha amplía la comprensión sobre los riesgos. “Con el avance de la inteligencia artificial, hoy ya es posible clonar la voz o incluso el rostro de una persona con pocos segundos de muestra, lo que llamamos deepfake”, explica. Las estafas que utilizan este tipo de tecnología se vuelven aún más peligrosas, ya que explotan directamente el pilar de la confianza. Es lo que ocurre, por ejemplo, en la estafa del falso secuestro. “Cuando usted ve o escucha a alguien que conoce, el cerebro tiende a bajar la guardia, lo que facilita la manipulación”, concluye el especialista.

¿Cayó en una estafa? Vea qué hacer.

“La primera medida es contactar de inmediato al banco a través de los canales oficiales para bloquear tarjetas y cuentas. En caso de una estafa por WhatsApp, se debe avisar a los contactos cercanos”, orienta Daioan. También recomienda cambiar las contraseñas del correo electrónico y de las aplicaciones bancarias desde un dispositivo seguro.

El comunicador Fernando Jobs destaca que el sentimiento de vergüenza aún impide que muchas víctimas pidan ayuda. “Muchos dudan en contarlo a la familia porque se sienten ‘tontos’ o culpables por haber caído en la trampa, y terminan dejándolo pasar”, comenta. Sin embargo, actuar con rapidez es fundamental: cuanto antes se notifique al banco, mayores serán las probabilidades de bloquear el dinero en la cuenta de destino. “No siempre es posible recuperar los fondos, aunque en Brasil por ejemplo, herramientas como el MED de Pix (Mecanismo Especial de Devolución de Pix) pueden facilitar este proceso”, explica Daioan.

Sea cual sea el caso, es fundamental presentar una denuncia policial, incluso si no es posible recuperar el dinero. Como explica el delegado Ícaro, el registro es importante no solo para la víctima, sino también para la seguridad pública. “Las denuncias generan datos estadísticos que pueden sustentar políticas públicas específicas y contribuir al endurecimiento de las penas por delitos contra personas mayores”.

Es posible prevenir: consejos de seguridad digital

Para el delegado, la recomendación principal es desconfiar siempre, ya sea de mensajes en WhatsApp o de llamadas telefónicas. También advierte que es importante tener en cuenta que casi nada es gratis. “Si hay algún producto o servicio ofrecido con un beneficio desproporcionado, tenga la certeza de que se trata de una estafa”. Y refuerza: “en caso de duda, no haga lo que le piden”.

El especialista en seguridad digital señala que los mensajes con sentido de urgencia deben encender siempre una alerta. “Oportunidades que vencen en 12 horas, cuentas que serán bloqueadas de inmediato y otras promesas o amenazas son comúnmente utilizadas por los estafadores”, afirma Daioan. Jobs coincide: “Si alguien lo llama pidiendo dinero urgente o diciendo que su cuenta está en riesgo, cuelgue. Un banco real nunca solicita transferencias ni datos sensibles por teléfono”.

Antes de realizar cualquier transacción, es esencial mantener la calma y confirmar la información a través de canales oficiales. “¿Recibió un mensaje de un familiar o de una empresa? No responda a ese número. Llame usted mismo al contacto que tiene guardado, si se trata de un pariente, o acceda a la aplicación oficial de la empresa”, orienta el comunicador. Daioan complementa: “Si recibe un mensaje sospechoso, lo ideal es hacer una llamada convencional, fuera de la aplicación, o incluso usar otra red social para confirmar: ‘¿Realmente me enviaste esto ahora?’”.

Otra medida importante es activar la verificación en dos pasos, que añade una capa extra de protección en aplicaciones y cuentas. “En WhatsApp, en el correo electrónico y en los bancos, esta función exige una contraseña adicional que solo usted conoce”, explica Jobs. Estos códigos nunca deben compartirse. “Los bancos nunca solicitan contraseñas o tokens por teléfono o por mensaje, no piden transferencias a cuentas de seguridad y nunca solicitan la instalación de aplicaciones de acceso remoto como AnyDesk o TeamViewer”, enfatiza Daioan. Jobs refuerza: “Si alguien le pide instalar cualquier aplicación ‘por su seguridad’ o para ‘resolver problemas’ en su cuenta, desconfíe de inmediato. Puede ser una invitación al secuestro de su celular”.

El comunicador también llama la atención sobre las llamadas “silenciosas”. Si atiende y solo escucha silencio, la recomendación es colgar de inmediato, ya que los delincuentes utilizan ese momento para capturar muestras de voz y “entrenar” una inteligencia artificial para crear deepfakes. “Evite decir ‘hola’ o cualquier palabra. Si necesita contestar, deje que quien llama hable primero o utilice herramientas de filtrado de su smartphone que bloquean números desconocidos”, aconseja.

Por último, una estrategia sencilla puede ayudar a evitar estafas más sofisticadas: definir una palabra clave entre familiares. “Es una especie de ‘pregunta de seguridad’. En una situación sospechosa, usted puede hacer una pregunta que solo ustedes sabrían responder”, explica Daioan. Puede ser, por ejemplo: “¿Cómo se llamaba nuestro primer perro?” o “¿Cuál fue el apodo que nos puso aquel profesor en la universidad?”. “Si alguien llama diciendo ser un familiar en emergencia, pida la palabra clave. Si la persona no la sabe, tendrá la certeza de que se trata de una estafa”, concluye Jobs.

Fuentes: