Noticia

Educación adventista en acción: estudiantes en Chile llevan su fe más allá del aula mediante el servicio 

La educación adventista busca formar jóvenes que no solo desarrollen conocimientos, sino que también lleven sus valores y su fe a la práctica. En esa línea,18 estudiantes adventistas de Enseñanza Media del Centro Educativo Adventista Los Ángeles (CEALA) de Chile compartieron una jornada de servicio con cerca de 30 adultos mayores del Hogar Don Orione. 

La actividad se realizó en el marco de la campaña Basta de Silencio, o End It Now en inglés iniciativa anual de la Iglesia Adventista del Séptimo Día a nivel mundial. Esta campaña busca prevenir la violencia y generar conciencia sobre distintas situaciones que afectan a las personas. Este año, bajo el tema “Ancianos en riesgo: cuando la violencia afecta a las personas mayores”, la campaña busca visibilizar los riesgos que enfrenta este grupo etario y promover su cuidado, respeto y protección. 

Una experiencia de servicio y encuentro 

Durante la jornada, los estudiantes realizaron actividades de activación mental, dinámicas grupales y espacios de conversación con los residentes. También compartieron momentos de compañía y cercanía con las personas mayores. 

Como parte de la iniciativa, entregaron ejemplares de un libro de Basta de Silencio, enfocado en la activación mental y el bienestar de las personas mayores. 

La actividad fue impulsada por el área de SVA del CEALA, bajo la coordinación del pastor Manuel Adasme, capellán del centro educativo, y la profesora Scarlet Rivera

El CEALA desarrolla durante el año distintas acciones comunitarias mediante Capellanía y la Asociación de Alumnos Adventistas (Triple A). En esta ocasión, participaron principalmente estudiantes de Enseñanza Media, de entre 14 y 18 años. Antes de la visita, Capellanía los orientó sobre el propósito de la actividad y trabajó con ellos en la preparación de los materiales y dinámicas que compartirían con los adultos mayores.

Aprender a servir más allá del aula 

La jornada permitió que los estudiantes experimentaran directamente el valor de acompañar y escuchar a otras personas. Para el pastor Manuel Adasme, esta fue una de las principales enseñanzas de la experiencia.

“Fue una experiencia muy significativa. Los estudiantes pudieron comprender que servir muchas veces significa detenerse, escuchar, acompañar y entregar afecto. Compartir con los adultos mayores les permitió desarrollar empatía, gratitud y una mayor sensibilidad frente a las necesidades de otras personas”. 

Este tipo de experiencias forma parte del propósito de la Triple A. Es importante que los estudiantes adventistas en Chile comprendan que su fe también puede expresarse mediante el servicio. Así, los adolescentes reciben formación bíblica y también tienen oportunidades para involucrarse con las necesidades de su entorno y representar a Jesús mediante acciones concretas.

Para el pastor Manuel Adasme, esta visión resulta fundamental dentro de la educación adventista.

“No queremos formar solamente jóvenes que conozcan la Biblia, sino adolescentes que sean capaces de mirar las necesidades de quienes los rodean, involucrarse y representar a Jesús de una manera práctica”.

Asimismo, destacó que estas experiencias permiten que los estudiantes asuman un papel activo dentro de la misión.

“Formar jóvenes que no sean solamente espectadores, sino protagonistas del servicio y de la misión”.

Experiencias como esta muestran que el servicio puede convertirse en una parte concreta de la formación de los estudiantes adventistas en Chile. Al acercarse a las necesidades de su comunidad, los estudiantes aprenden que pequeños gestos de compañía, escucha y cuidado también pueden generar un impacto significativo.

Divisão Sul-Americana

Nossas redes sociais

Igreja Adventista do Sétimo Dia

Copyright © 2013-