
La educación adventista busca formar jóvenes que no solo desarrollen conocimientos, sino que también lleven sus valores y su fe a la práctica. En esa línea,18 estudiantes adventistas de Enseñanza Media del Centro Educativo Adventista Los Ángeles (CEALA) de Chile compartieron una jornada de servicio con cerca de 30 adultos mayores del Hogar Don Orione.
La actividad se realizó en el marco de la campaña Basta de Silencio, o End It Now en inglés iniciativa anual de la Iglesia Adventista del Séptimo Día a nivel mundial. Esta campaña busca prevenir la violencia y generar conciencia sobre distintas situaciones que afectan a las personas. Este año, bajo el tema “Ancianos en riesgo: cuando la violencia afecta a las personas mayores”, la campaña busca visibilizar los riesgos que enfrenta este grupo etario y promover su cuidado, respeto y protección.
Durante la jornada, los estudiantes realizaron actividades de activación mental, dinámicas grupales y espacios de conversación con los residentes. También compartieron momentos de compañía y cercanía con las personas mayores.
Como parte de la iniciativa, entregaron ejemplares de un libro de Basta de Silencio, enfocado en la activación mental y el bienestar de las personas mayores.

La actividad fue impulsada por el área de SVA del CEALA, bajo la coordinación del pastor Manuel Adasme, capellán del centro educativo, y la profesora Scarlet Rivera.
El CEALA desarrolla durante el año distintas acciones comunitarias mediante Capellanía y la Asociación de Alumnos Adventistas (Triple A). En esta ocasión, participaron principalmente estudiantes de Enseñanza Media, de entre 14 y 18 años. Antes de la visita, Capellanía los orientó sobre el propósito de la actividad y trabajó con ellos en la preparación de los materiales y dinámicas que compartirían con los adultos mayores.
La jornada permitió que los estudiantes experimentaran directamente el valor de acompañar y escuchar a otras personas. Para el pastor Manuel Adasme, esta fue una de las principales enseñanzas de la experiencia.

“Fue una experiencia muy significativa. Los estudiantes pudieron comprender que servir muchas veces significa detenerse, escuchar, acompañar y entregar afecto. Compartir con los adultos mayores les permitió desarrollar empatía, gratitud y una mayor sensibilidad frente a las necesidades de otras personas”.
Este tipo de experiencias forma parte del propósito de la Triple A. Es importante que los estudiantes adventistas en Chile comprendan que su fe también puede expresarse mediante el servicio. Así, los adolescentes reciben formación bíblica y también tienen oportunidades para involucrarse con las necesidades de su entorno y representar a Jesús mediante acciones concretas.

Para el pastor Manuel Adasme, esta visión resulta fundamental dentro de la educación adventista.
“No queremos formar solamente jóvenes que conozcan la Biblia, sino adolescentes que sean capaces de mirar las necesidades de quienes los rodean, involucrarse y representar a Jesús de una manera práctica”.



Asimismo, destacó que estas experiencias permiten que los estudiantes asuman un papel activo dentro de la misión.
“Formar jóvenes que no sean solamente espectadores, sino protagonistas del servicio y de la misión”.

Experiencias como esta muestran que el servicio puede convertirse en una parte concreta de la formación de los estudiantes adventistas en Chile. Al acercarse a las necesidades de su comunidad, los estudiantes aprenden que pequeños gestos de compañía, escucha y cuidado también pueden generar un impacto significativo.

Lo que comenzó como una visita misionera terminó dejando un recuerdo especial entre los miembros de la Iglesia Adventista Vista Alegre. El encuentro reunió a niños, jóvenes y adultos con los residentes de un hogar de adultos mayores en Asunción, donde compartieron música, conversación y momentos de convivencia.
El sábado 22 de agosto, como parte de las acciones de la campaña Basta de Silencio, iglesias adventistas en Paraguay, realizaron actividades en hogares de adultos mayores. La iniciativa busca generar conciencia sobre diferentes formas de violencia y promover el respeto, el cuidado y la protección de las personas.
En Asunción, la Iglesia Adventista Vista Alegre visitó el Complejo Santo Domingo, un hogar de adultos mayores. Conquistadores, miembros de inglesia e integrantes de la orquesta participaron de la tarde, que incluyó música y espacios de conversación con los residentes.
“Apretar sus manos, escuchar sus historias, regalarles música, tiempo, buena compañía y el mensaje del amor de Jesús, fue maravilloso”, expresó Jeannie de Barreto, coordinadora del Ministerio Infantil de la iglesia Vista Alegre.

Al finalizar la actividad, 91 adultos mayores recibieron kits de cuidado personal y materiales con mensajes de esperanza.
Entre los residentes del complejo estaba Rigoberto Leiva, de 84 años, quien, según los participantes, recibió a los visitantes con entusiasmo y disfrutó especialmente de conversar con ellos, desde niños hasta adultos, que compartieron un momento con él.
Después de la visita, Rigoberto regresó a su habitación. Y encontró entre los materiales recibidos La clave del cambio, uno de los libros entregados durante la actividad.

Poco tiempo después, Rigoberto falleció de manera repentina. La noticia llegó posteriormente a los miembros que habían participado de la visita y les hizo recordar con especial cariño el tiempo que habían compartido con él aquella tarde.
Yenny Arévalos, organizadora de la actividad, relató que saber que aquella había sido una de las últimas ocasiones en que Rigoberto estuvo acompañado hizo que el encuentro adquiriera un significado especial para el grupo.
Como los demás residentes, Rigoberto recibió la atención de los voluntarios, conversó con ellos y participó de la actividad. Sin embargo, después de conocer su fallecimiento, los miembros participantes valoraron aún más haber podido compartir ese momento con él.

Para el pastor Diego Flores, este tipo de experiencias muestran la importancia de acercarse a las personas y dedicar tiempo para escucharlas. “En medio del dolor, mantenemos viva la esperanza del pronto regreso de Jesús, lo que nos impulsa a seguir cumpliendo la misión y confiando en que Dios continúa usando a las personas para compartir el mensaje de salvación con quienes aún no lo conocen”, afirmó.
Jeannie de Barreto también destacó el trabajo realizado por los diferentes grupos de la iglesia. “Cuando los miembros trabajan unidos, los esfuerzos individuales se convierten en un movimiento de impacto social y espiritual”, señaló.
La visita formó parte de las acciones de Basta de Silencio, una iniciativa de la Iglesia Adventista que busca prevenir la violencia y promover el cuidado y la protección de personas en situación de vulnerabilidad. En esta edición, las actividades estuvieron dirigidas especialmente a los adultos mayores.

Para Thaís Oliveira, líder del Ministerio de la Mujer de la Unión Paraguaya, sede administrativa que coordina las acciones de la Iglesia Adventista en el país, acercarse a esta población también significa crear espacios para escucharla y recordar la importancia de que sus derechos sean respetados.
“Este proyecto es un puente que conecta a la sociedad con la iglesia. Nuestro sueño es que el silencio de estas personas se rompa, que su voz pueda ser escuchada en la sociedad y que puedan encontrar apoyo y protección”, señaló.
Además de entregar los kits y los materiales, los participantes conversaron con los residentes, escucharon sus historias y compartieron música. Para muchos de los miembros de la iglesia, esos momentos fueron una oportunidad para conocer un poco más de las personas que viven en el hogar.

En el caso de Rigoberto, la noticia de su fallecimiento hizo que esa tarde permaneciera especialmente presente en la memoria de quienes estuvieron allí. Más allá de lo inesperado de su partida, los participantes se quedaron con el recuerdo de haberlo encontrado acompañado, conversando y disfrutando de la visita.
La actividad terminó ese día, pero para los miembros de la Iglesia Adventista Vista Alegre quedó el recuerdo de una tarde en la que pudieron estar cerca de los adultos mayores y compartir con ellos de manera sencilla y personal.

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En distintos puntos de Uruguay, iglesias, estudiantes y voluntarios realizaron actividades para concientizar sobre la violencia y el maltrato hacia las personas mayores. El sábado 22 de agosto, la Iglesia Adventista del Séptimo Día en el país realizó más de 50 iniciativas en el marco de la campaña Basta de Silencio, que durante 2026 aborda la prevención y sensibilización sobre la violencia hacia las personas mayores.
Las actividades se desarrollaron en ocho países de Sudamérica y, en Uruguay, llevaron el mensaje a iglesias, escuelas, espacios públicos y comunidades.
Caminatas de concientización, ferias, charlas con profesionales, visitas a hogares de ancianos, distribución de la revista Basta de Silencio y encuentros de confraternización fueron algunas de las acciones realizadas.
Además de informar sobre el maltrato a las personas mayores, estas propuestas ofrecieron una oportunidad para encontrarse con la comunidad. En varias participaron vecinos que no son adventistas, quienes pudieron conocer el mensaje de cuidado y respeto que promueve la campaña.

Uno de los aspectos que marcó la jornada fue la participación de diferentes generaciones. En el ámbito de Educación Adventista, alumnos de Liceo Adventista de Montevideo (LAM) participaron en talleres sobre la temática realizados en los colegios del Prado y Las Acacias.
El objetivo fue acercar a niños y adolescentes a una reflexión sobre el respeto, el cuidado y la valoración de las personas mayores, mostrando que la prevención de la violencia también comienza en las relaciones cotidianas y en la familia.


En Curva de Maroñas, la Iglesia Adventista organizó una tarde de té para personas mayores, con la participación de 12 vecinos. El encuentro ofreció un espacio para conversar, compartir y fortalecer vínculos.
En Young, 20 adultos mayores que no son adventistas participaron de una jornada que incluyó una charla sobre la violencia hacia las personas mayores, momentos de reflexión bíblica, juegos, testimonios y una merienda. Al finalizar, recibieron ejemplares de la revista Basta de Silencio y libros misioneros.


En Chuy, el mensaje tomó las calles. Voluntarios recorrieron comercios para distribuir la revista Basta de Silencio y, en la plaza central, realizaron controles de presión arterial y peso corporal mientras compartían información sobre el cuidado y la protección de las personas mayores.
La actividad también continuó fuera del espacio público. Los voluntarios visitaron a adultos mayores enfermos, llevando acompañamiento y atención a personas que enfrentan situaciones de mayor vulnerabilidad.

Cada una de estas acciones tuvo una forma diferente, pero un mismo propósito: acercarse a las personas desde sus necesidades reales. Así, una campaña de sensibilización se convirtió también en una oportunidad para escuchar, acompañar y servir.
Entre las escenas que dejó la jornada, hubo una que expresó con especial sencillez el espíritu de Basta de Silencio. Tres nietos fueron a visitar a su abuela Nora. No se trató de una actividad multitudinaria ni de un encuentro preparado, sino de algo sencillo y, al mismo tiempo, significativo. Compartieron un momento, la escucharon y le hicieron saber que no estaba sola.

En una sociedad donde la religión no suele ocupar un lugar central en la vida cotidiana de las personas, iniciativas como estas ayudan a que la Iglesia Adventista se acerque a la comunidad. Al compartir con vecinos, estudiantes y personas que no forman parte de la Iglesia, se generan vínculos y también oportunidades para hablar de la fe, no solo con palabras, sino a través del servicio y la atención a las necesidades de cada uno.
Así, a través de Basta de Silencio, fue posible llevar un mensaje de prevención a distintas comunidades de Uruguay y, al mismo tiempo, generar espacios de encuentro, escucha y acompañamiento para las personas y sus familias.
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A través de charlas, encuentros comunitarios, actividades de sensibilización y distribución de material preventivo, la campaña “Basta de Silencio” abordó este año el lema “Ancianos en riesgo”, promoviendo el respeto, la protección y el cuidado de las personas mayores.

“Basta de Silencio” es un proyecto educativo y preventivo promovido anualmente desde 2002 por la Iglesia Adventista del Séptimo Día en ocho países de América del Sur.
Su propósito es contribuir a la prevención de la violencia intrafamiliar, el abuso infantil y el maltrato hacia grupos vulnerables mediante la educación, la concientización y la movilización comunitaria.

En el marco del Día de Énfasis contra el Abuso y la Violencia, congregaciones y voluntarios de la Iglesia Adventista del Séptimo Día participaron durante el cuarto sábado de agosto en una nueva jornada de la campaña internacional “Basta de Silencio”, iniciativa educativa y preventiva desarrollada por la Iglesia Adventista en Sudamérica desde el año 2002.

La edición de este año 2026 tuvo como eje el tema “Ancianos en riesgo: cuando la violencia afecta a las personas de la tercera edad”, buscando visibilizar una problemática que muchas veces permanece oculta al interior de las familias y de la sociedad: el abandono, la negligencia, el maltrato físico y psicológico, así como el abuso patrimonial, financiero y emocional que pueden afectar a las personas mayores.
En el sur de Chile, la movilización se extendió desde Angol hasta Punta Arenas, alcanzando aproximadamente al 90% de las iglesias locales, donde se desarrollaron sermones y charlas de concientización, además de diversas actividades abiertas a la comunidad.

La programación incluyó puntos de encuentro y sensibilización en plazas, juntas de vecinos y otros espacios comunitarios, junto con la distribución de material educativo dirigido a niños, adolescentes y adultos.
En distintas localidades participaron también niños, jóvenes y familias, reforzando el carácter intergeneracional de la campaña.
Al interior de las congregaciones, el tema fue abordado mediante materiales especialmente preparados para los ministerios Infantil y de Adolescentes, promoviendo valores como la empatía, la escucha activa, el respeto y la integración familiar como herramientas fundamentales para prevenir situaciones de abuso y abandono.

Asimismo, se realizaron charlas de orientación, instancias de conversación y actividades destinadas a entregar herramientas para reconocer situaciones de riesgo y comprender la importancia de actuar oportunamente frente a cualquier forma de violencia hacia las personas mayores.
Uno de los énfasis centrales de la jornada fue recordar que el cuidado de quienes han alcanzado la tercera edad no constituye solamente una responsabilidad social, sino también una expresión concreta del amor al prójimo.
Desde los templos locales, pastores y líderes invitaron a las congregaciones a asumir un compromiso activo con las personas mayores, procurando que encuentren en la familia, en la comunidad y en la iglesia espacios seguros de acogida, respeto y dignidad.


-Visita a asilo de ancianos en Villarrica con corte de pelo.


-Valdivia celebra la cita con adultos mayores de la comunidad.

Desde el Ministerio de la Mujer de la Iglesia Adventista en el sur de Chile se destacó la positiva recepción que tuvo la iniciativa entre niños, adolescentes, adultos y miembros de las iglesias, especialmente frente a una temática de creciente sensibilidad social.
La campaña permitió transmitir un mensaje claro: no al maltrato, al abandono y a cualquier forma de abuso contra las personas mayores, reafirmando al mismo tiempo que en Cristo y en una comunidad comprometida con el cuidado del prójimo es posible encontrar apoyo, acompañamiento y esperanza.

Las acciones de “Basta de Silencio” continuarán desarrollándose durante el resto del año a través de las iglesias locales y sus iniciativas comunitarias, recordando que la prevención, la educación y la capacidad de reconocer y denunciar el abuso son herramientas fundamentales para proteger a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad.

Hay voces que el mundo escucha poco, las de quienes han envejecido, viven solos o necesitan ser protegidos. Frente a esta realidad, la Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD) desarrolló la campaña “Basta de Silencio 2026 – Ancianos en riesgo”, cuya jornada central se realizó el 22 de agosto.
En la Unión Peruana del Sur (UPS), la sede de la IASD para el sur del Perú, la campaña llegó también a los medios de comunicación. En la ciudad de Lima, en una programación especial de Radio Nuevo Tiempo, la directora del Ministerio de la Mujer, Lic. Yanidet Alcántara, y la médica geriatra Merlyn Osorio, de la Clínica Adventista Good Hope, orientaron a los oyentes y respondieron consultas sobre el cuidado de las personas mayores.

La Clínica Adventista Americana de Juliaca (región Puno) anunció la atención gratuita para 15 adultos mayores en situación de necesidad, quienes recibieron un chequeo integral con servicios de cardiología, ecocardiograma, análisis de sangre, ecografía, medicina interna y farmacia. La iniciativa fue difundida, en el altiplano peruano, por Cositel TV.


En Iquitos (región Loreto), la solidaridad llegó al asilo Casa Santa Rosa. La Clínica Adventista Ana Stahl, junto con la Iglesia Adventista Central de Iquitos, compartió una jornada de oración, escucha y afecto con los residentes. También entregaron colchonetas hospitalarias, calzado nuevo, víveres y artículos de primera necesidad para contribuir a su bienestar. Para la selva de Perú, Radio Exitosa Iquitos brindó cobertura de esta iniciativa.
La movilización se extendió por la Amazonía, el altiplano y la costa peruana. Iglesias organizaron visitas a asilos y hogares de personas mayores que viven solas, entregaron kits de aseo y alimentos, y desarrollaron programas especiales, momentos de oración, sermones, cantos y reconocimientos en los templos. Miles de adventistas salieron a las calles para compartir el mensaje de amor y protección a los adultos mayores.


Como enseña la Biblia: “Delante de las canas te levantarás, y honrarás el rostro del anciano” (Levítico 19:32). Hoy, el llamado continúa: basta de silencio frente al abandono, el maltrato y la indiferencia. Es tiempo de escuchar, acompañar y cuidar, para que cada adulto mayor pueda vivir con dignidad, amor y esperanza.

En todo el mundo, la violencia contra las personas mayores ha aumentado y ha despertado preocupación ante el incremento de las denuncias de agresiones, negligencia y abandono. Con el propósito de ampliar la concientización sobre esta realidad, la Iglesia Adventista del Séptimo Día eligió la protección de la persona mayor como tema de la campaña Basta de Silencio 2026.
La iniciativa, que se lleva a cabo todos los años en ocho países de Sudamérica, concentra sus acciones principalmente en el cuarto sábado del mes de agosto. Este año, se realizará específicamente el 22 de agosto. Mientras tanto, las iglesias locales realizan actividades de concientización y charlas durante todo el año.
Jeanete Lima, líder del Ministerio de la Mujer de la Iglesia Adventista para Sudamérica y responsable por el proyecto en la región, explica que la elección del tema surgió al percibir el rápido envejecimiento de la población y el aumento de los casos de violencia, negligencia y abandono contra este público. Una estimación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) señala que, en 2050, las personas mayores representarán el 22 % de la población mundial.
"Queremos una población más consciente de las necesidades de las personas mayores. También queremos destacar las potencialidades de las personas mayores, porque estas poseen experiencia, sabiduría y resiliencia, y pueden enseñarnos mucho", añade Jeanete. "Lo que realmente importa es mirar con atención a las personas mayores, dedicándoles tiempo, cariño y cuidado".
La población de Sudamérica se encuentra entre las que han envejecido a un ritmo acelerado en todo el mundo. Al mismo tiempo, crece la preocupación por las diferentes formas de violencia que afectan a las personas mayores, como la negligencia, el abandono y la violencia psicológica, patrimonial y financiera.
Aunque las formas de registrar los casos varían entre los países, los relevamientos destacan que la violencia contra la persona mayor es una preocupación común en diferentes partes de Sudamérica.
De acuerdo con una publicación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada seis personas de 60 años o más sufrió algún tipo de abuso en el transcurso de un año.
Por ejemplo, en la Argentina, el informe “Personas mayores afectadas por la violencia doméstica”, de 2023, señala un aumento de las denuncias con relación al año anterior. Se registraron más de 1.900 denuncias y consultas sobre cuestiones que afectan a las personas mayores.
En Paraguay, el Ministerio Público del país registró cerca de 2.000 denuncias entre 2023 y 2026.
En Chile, el Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) registró más de 4.000 denuncias en 2024.
Mientras tanto, en Uruguay, un relevamiento del Instituto Nacional de las Personas Mayores señala que, entre 2023 y 2024, el 56,9% de las víctimas sufrió abusos por parte de sus propios hijos. Otro aspecto analizado fue que la mayoría de las víctimas, casi el 83%, son mujeres.
En Perú, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables informó que, durante los primeros meses de 2025, se recibieron 3.763 denuncias. De ellas, más del 60% involucraba violencia psicológica y el 35%, violencia física. Además, más del 72% de las víctimas eran mujeres.
En Ecuador, el 44% de las personas mayores ha sufrido algún tipo de violencia. Este dato forma parte de un estudio realizado por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) en 2022.
Entre 2023 y 2024, la Defensoría del Pueblo de Bolivia recibió más de 3.000 denuncias por trato inadecuado contra personas mayores.
Desde hace 24 años, el proyecto Basta de Silencio de la Iglesia Adventista del Séptimo Día promueve acciones de concientización, prevención y enfrentamiento de la violencia en ocho países de Sudamérica. La campaña también incentiva a familias, escuelas, iglesias y comunidades a reconocer las señales de abuso, orientar a la víctima y denunciar los posibles delitos.
Cada año se producen revistas temáticas que se distribuyen gratuitamente en iglesias, escuelas y durante acciones comunitarias. El material reúne orientaciones prácticas, investigaciones, entrevistas con especialistas y contenidos educativos adaptados a diferentes públicos: niños, adolescentes y adultos.
La iniciativa moviliza a las personas para participar en acciones sociales y de concientización realizadas en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay.
Conozca más sobre la campaña en bastadesilencio.org.
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El sábado 06 de septiembre en la concha acústica del Parque de Samanes, en Guayaquil (Misión Ecuatoriana del Sur-MES), se realizó el cierre de la campaña “Basta de Silencio”, enfocada en la prevención de la violencia digital. La actividad se llevó a cabo en conjunto con el Departamento de SegurEP de la Muy Ilustre Municipalidad de Guayaquil, y la participación de todo el holding municipal.
Estas dependencias, utilizaron los materiales de la campaña “Basta de Silencio” desarrollados por la Iglesia Adventista, incluyendo revistas dirigidas a niños, adolescentes y adultos, para distribuirlos en sus centros de atención. De esta manera, lograron educar y sensibilizar a la ciudadanía sobre la prevención de la violencia digital, reforzando el impacto de la campaña y promoviendo el mensaje de prevención a través de contenidos confiables y diseñados por la Iglesia.
Durante todo el mes, la campaña se difundió a través de medios de comunicación, con el apoyo de personalidades reconocidas, así como mediante casas abiertas y desfiles en los distintos distritos del sur del Ecuador. El evento de cierre incluyó más de 200 asistentes que recorrieron las carpas informativas y participaron de las actividades de sensibilización.












Como parte del programa, autoridades de SeguraEP y de la Iglesia Adventista en el sur de Ecuador, expresaron palabras de bienvenida, y abordaron el tema referente al evento. Además esta jornada contó con la presentación de “MIS AMIGOS”, el coro de voces blancas, y el conjunto de adolescentes “A Capela”, quienes ofrecieron un espacio musical que acompañó la reflexión sobre la importancia de prevenir la violencia digital.
Celia Olivo, líder del Ministerio de la Mujer del Sur del Ecuador, manifestó que este tipo de iniciativas son fundamentales para la iglesia, ya que trabajar junto al municipio permite alcanzar un mayor impacto y beneficio para la ciudadanía, cumpliendo con la misión de servicio y apoyo social de la institución.
De igual manera, el psicólogo Joel Cañarte, Jefe de atención especializada en violencia basada en género, expresó:
“La ayuda de la iglesia Adventista a través de sus materiales ha sido muy oportuna para fortalecer este problema social. Consideramos importante este tipo de trabajos en conjunto para el aporte a la comunidad. La comunidad debe saber que contamos con departamentos que ayudan a las personas que atraviesan por circunstancias de violencia, y que la iglesia, está lista para ser una gran herramienta en esta lucha”. Dijo el psicólogo.
La Iglesia Adventista en el sur de Ecuador, destacó por su rol activo en la difusión y concienciación de esta problemática social, demostrando que la unión entre comunidad, gobierno y organizaciones religiosas puede generar resultados significativos en la prevención de la violencia digital.
Además de este proyecto, el departamento de SeguraEP, busca continuar trabajando de manera interinstitucional con la iglesia, bajo los proyectos que difunde la corporación, mismos que se basan en el cuidado y protección de los valores de la mujer, familia, menores y toda la sociedad.

En Paraguay, la campaña “Basta de Silencio” movilizó a miles de personas para generar conciencia sobre la violencia y los abusos en la actualidad.
Este año, el énfasis estuvo en la “Violencia Digital” y abordó la pregunta: ¿por qué internet se volvió un lugar tan peligroso? Las recomendaciones estuvieron dirigidas principalmente a niños, adolescentes y adultos mayores, considerados las poblaciones más vulnerables en el uso de la tecnología.
Algunos de los temas desarrollados en Basta de Silencio fueron los siguientes:
Durante el mes de agosto, niños y adolescentes participaron de charlas relacionadas al proyecto “Basta de Silencio”. Varias instituciones educativas en Paraguay abrieron sus puertas para recibir a educadores y profesionales, quienes conversaron sobre la temática.
Mariela Centurión, psicóloga y líder de iglesia, expresó lo siguiente:
“Durante la semana fui parte de diversas charlas enfocadas a niños y adolescentes. Mi objetivo como profesional fue responder a dos preguntas: ¿cuáles son los peligros en internet y qué hacer cuando sucede este tipo de violencia? Si bien la temática era la misma, la abordamos de manera diferente. A los niños les enseñamos a protegerse y a saber cómo actuar si una persona desconocida intenta hablar con ellos. Entendieron que tienen un superpoder: decir no y pedir ayuda.”
¨Las directoras del Ministerio de la Mujer estuvieron muy activas, participando en colegios y escuelas donde compartir las charlas, acompañando a profesionales para llegar a la mayor cantidad de niños y adolescentes. Además se les dejó la revista para adultos, adolescentes y niños para seguir generando conciencia en los centros educativos. No podemos aislar a nuestros hijos para que no estén expuestos a las pantallas, pero si darles herramientas para que ellos sepan protegerse.¨, mencionó Dalcy Mendizábal, líder nacional del Ministerio de la Mujer.
En el mes de agosto, las redes sociales de la radio Nuevo Tiempo Paraguay también se unieron al movimiento, y compartieron consejos dirigidos a los padres sobre los riesgos del uso de la tecnología sin supervisión adulta. También los principales signos de alarma y estrategias para prevenir la violencia en el entorno digital.
Además de esto, del 18 al 22 de agosto en el programa Conexión Nuevo Tiempo se abordaron temas sobre: el frapping, cyberbulliyng, doxing, sexting, y grooming, que son distintas formas de abusos desde las plataformas digitales. Y como complemento de las charlas, Nuevo Tiempo compartió el material preparado para el proyecto.
En Paraguay muchos niños, adolescentes y padres quedaron convencidos sobre la importancia de cuidar el entorno digital.








La Educación Adventista en Bolivia reafirmó su compromiso con la protección de la niñez y la adolescencia al participar en la socialización de la nueva Ley para la Protección de la Integridad Sexual de Niñas, Niños y Adolescentes en Entornos Digitales (N° 206/2024-2025 CS). Su presencia se enmarca en la campaña Basta de silencio, proyecto anual de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, que busca prevenir y combatir todas las formas de violencia.
El encuentro tuvo lugar el 25 de agosto en el Coliseo de la Universidad Mayor de San Simón, en Cochabamba, con la presencia del Colegio Adventista Cochabamba. Sus estudiantes compartieron aprendizajes en prevención digital, transmitieron un mensaje de esperanza a través de la música y reforzaron la campaña Basta de Silencio al distribuir materiales que llaman a la concienciación contra la violencia.
La reunión contó con la presencia de diversas autoridades educativas, sociales y religiosas. Entre ellas estuvo el fiscal departamental de Cochabamba, Osvaldo Dante Tejerina Ríos, quien destacó que la participación de la Educación Adventista se debió a la experiencia previa de sus instituciones en acciones de prevención.
“Hemos tenido conocimiento de que las unidades educativas adventistas realizaron procesos educativos en relación a los peligros de los entornos digitales hacia los niños. Por ello, las invitamos a aportar con sus iniciativas y socializar sus experiencias con la comunidad”, afirmó Tejerina.

Edimar Sena, director del Sistema Educativo Adventista de Bolivia, destacó el compromiso permanente de la red educativa en la defensa y protección de la infancia. El profesor comentó que como Eduación Adventista, "queremos un entorno seguro para nuestros estudiantes y para toda las niños y adolescentes bolivianos. Esta ley representa un paso importante en la protección integral de quienes son el presente y el futuro de nuestro país”.
El Sistema Educativo Adventista de Bolivia, que cuenta con más de 38 colegios, cerca de 20 mil estudiantes y 900 docentes en todo el país, reiteró su compromiso de seguir trabajando de manera coordinada con las instituciones públicas y privadas en favor de la niñez y adolescencia, reafirmando su misión de formar ciudadanos para esta vida y la eternidad.


En su edición 2025, la campaña Basta de Silencio pone el foco en la violencia digital, alertando sobre los riesgos a los que están expuestos niños y adolescentes en entornos virtuales. Desde hace más de 23 años, esta iniciativa de la Iglesia Adventista, para ocho paises de Sudamérica, promueve la prevención y el cuidado de la infancia y adolescencia a través de acciones educativas y comunitarias.
Conoce más en: bastadesilencio.org
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En países de Sudamérica y en el Perú, la violencia a través de medios digitales ya es reconocida legalmente como una forma de agresión; en este contexto, la Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD) lanzó su campaña “Basta de Silencio”, este año con el tema “Violencia Digital”; en donde miles de adventistas peruanos se movilizaron con el propósito de educar y concientizar a las familias para prevenir y combatir todo tipo de abuso en las plataformas digitales. Este proyecto es una iniciativa mundial llamada “End it Now”, en Sudamérica es desarrollada en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay; se lleva a cabo el cuarto sábado de agosto.
En esta edición, la campaña destaca los riesgos que enfrentan especialmente niños y adolescentes en internet: desde el ciberacoso y la difusión de imágenes sin consentimiento, hasta los comentarios ofensivos y la desinformación. La campaña también refuerza que guardar silencio no es una opción, callar frente a la violencia fortalece al agresor y abandona a la víctima. Asimismo, la Biblia invita a que nuestras palabras y acciones sean instrumentos de vida: “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación” (Efesios 4:29).

La Iglesia Adventista del Séptimo Día en el sur peruano (Unión Peruana del Sur) logró movilizar a miles de voluntarios en las 14 regiones del país, desde la costa, sierra y selva, con un objetivo común: decir NO a la violencia digital en calles, colegios, instituciones y medios de comunicación locales, generando conciencia en torno a los riesgos del mundo virtual. Con charlas, foros y actividades comunitarias, la campaña orientó a niños, adolescentes, padres y educadores sobre cómo identificar y enfrentar el ciberacoso, el grooming y otras formas de violencia digital. Asimismo, promovió el uso de material digital de descarga gratuita (afiches, revistas para niños, adolescentes y adultos) en la web www.bastadesilencio.org

La Iglesia Adventista del Séptimo Día no permanece indiferente, por ello, renueva su compromiso de ser voz de esperanza en medio de la oscuridad. El movimiento no se limita a un solo día, sino que se proyecta durante todo el año con programas educativos, talleres para familias y espacios de consejería espiritual.
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